Ir al contenido principal

Vidas que no mueren

Seguimos actualizando la biblioteca de Vidas que no mueren con cuatro títulos nuevos.


11. Don Bosco y su tiempo. 
Educador nato. Patrono de la juventud trabajadora.
Louis de Wohl.


12. Corazón inquieto. 
La vida de San Agustín. 
Louis de Wohl.


13. Un seminarista en las SS. 
Un relato autobiográfico. 
Gereon Goldmann.


14. Al asalto del cielo. 
Historia de Santa Catalina de Siena, doctora de la Iglesia. 
Louis de Wohl.















Comentarios

Lo más leído

Noviembre

Hemos comenzado el mes de noviembre celebrando la solemnidad de todos los Santos y, al día siguiente, la comemoración de los fieles difuntos . estas fechas nos recuerdan que nuestra esperanza está en el cielo (CFR. Col 1,5); una esperanza que ilumina nuestros pasos sobre la tierra. nos dice que el mundo en que vivimos un día se transformará en «unos cielos nuevos y una tierra nueva» (2 Pet 3,13). nos dice también que nuestras actividades diarias tienen un sentido que va más allá de lo que vemos inmediatamente dos puntos como afirmaba San José maría, adquieren vibración de eternidad si las hacemos por amor a Dios y a los demás. Otra realidad que nos llena de consuelo es la Comunión de los Santos . ¡Cuánto nos anima saber que nunca estamos solos, que en Cristo somos un solo Cuerpo! Edificamos la iglesia [...] ahí donde estamos dos puntos todos juntos a la vez y en todas partes. ¡Nos sostenemos mutuamente! en este sentido, os pido especialmente oraciones por los 34 nuevos diáconos de l...

El rincón de la oración

Caminar hacia Jesucristo En este artículo contemplamos el pasaje del Evangelio en que Jesús camina sobre las aguas. Metiéndonos en la escena –como si fuéramos un personaje más– comprenderemos que junto a Él se superan las dificultades, inseguridades y temores. Varios miles de personas habían escuchado la predicación de Jesucristo y se habían saciado de los panes y los peces que Él les había proporcionado, con tal abundancia que incluso había sobrado una buena cantidad [1] . Es de suponer que el asombro se había apoderado de los apóstoles. Con el asombro, les embargaba también la alegría. Una vez más habían experimentado la cercanía del Señor. Puede parecer que esta nueva experiencia no debería tener mayor importancia para quienes estaban ya habituados a convivir con Jesucristo. Pero qué pronto olvidamos los momentos en los que hemos palpado la presencia de Dios a nuestro lado; y por eso, cómo nos volvemos a sorprender y alegrar cuando la percibimos de nuevo. Cuán...