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Mostrando entradas de marzo, 2019

Confesarse antes de comulgar

Quisiera preguntar algo que me preocupó durante un tiempo. Hoy en día parece como si todo el mundo se considerara bien dispuesto para recibir la comunión en la Misa. Sin embargo, el número de personas que se confiesa es mínimo. Quizá esté algo chapado a la antigua, pero siempre me han dicho que, si se está en pecado mortal, debe uno acudir a confesarse antes de comulgar. ¿Esto es todavía así, o ahora es suficiente con recitar un acto de contrición?
La pregunta toca una cuestión de gran importancia, que envuelve varios aspectos.
Para comenzar, conviene aclarar que, si estamos en pecado mortal, debemos acudir a la confesión antes de recibir la comunión. Lo aclara así el Catecismo de la Iglesia Católica: «Quien tiene conciencia de estar en pecado grave debe recibir el sacramento de la Reconciliación antes de acercarse a comulgar» (CIC 1385, 1457).
Por tanto, no es suficiente recitar un acto de contrición. Debemos recibir la confesión sacramental, lo cual resulta lógico si consideramos lo…

Al encuentro de Jesús

Quédate con nosotros, porque ya está anocheciendo y va a caer el día[1]. «Ésta fue la invitación apremiante que, la tarde misma del día de la resurrección, los dos discípulos que se dirigían hacia Emaús hicieron al Caminante que a lo largo del trayecto se había unido a ellos. Abrumados por tristes pensamientos, no se imaginaban que aquel desconocido fuera precisamente su Maestro, ya resucitado. No obstante, habían experimentado cómo “ardía” su corazón (cfr. Lc 24, 32) mientras él les hablaba explicando las Escrituras. La luz de la Palabra ablandaba la dureza de su corazón y “se les abrieron los ojos” (cfr. Ibid. 31). Entre la penumbra del crepúsculo y el ánimo sombrío que les embargaba, aquel Caminante era un rayo de luz que despertaba la esperanza y abría su espíritu al deseo de la plena luz. “Quédate con nosotros”, suplicaron, y Él aceptó. Poco después el rostro de Jesús desaparecería, pero el Maestro se había quedado veladamente en el “pan partido”, ante el cual se habían abierto s…

El libro del mes

Este mes de marzo os recomendamos dos lecturas:

Del resentimiento al perdón: Una puerta a la felicidad. Francisco Ugarte. Rialp. Del veneno del resentimiento a la misericordia del perdón, un camino a veces no fácil pero posible. Libro espiritual: Mis hermanas las santas. Collen Carroll Campbell. Rialp. Pocas biografías plantean con tanta sencillez y optimismo muchas de las grandes preguntas contemporáneas, especialmente en torno al papel de la mujer en la familia y la sociedad. Aquí van algunas de ellas: ¿las diferencias entre hombre y mujer son una construcción social o algo que se ha oscurecido en nuestro contexto contemporáneo?, ¿es liberadora la maternidad?, ¿las personas que sufren una enfermedad degenerativa pueden encontrar sentido a su sufrimiento?, ¿la visión católica de los métodos naturales de regulación de la natalidad no es ingenua y poco realista?, ¿realmente los hombres aman a Dios o mantienen más bien una relación utilitarista con él?

Vidas que no mueren

Añadimos tres nuevas lecturas a este apartado de vidas ejemplares para mayores y jóvenes:

La Doncella de Nazaret. Historia de la Virgen María.  Javier Suárez-Guanes.


Santa Teresita. Vida de Santa Teresa de Lisieux. Doctora de la Iglesia. Maxence van der Meersch.


Santa Isabel. Reina de Portugal. José Miguel Pero-Sanz.

El libro del mes

Este mes recomendamos los siguientes libros: 


Para jóvenes: Mi hermano persigue dinosaurios. Giacomo Mazzariol. Para padres: Los cinco lenguajes del amor. Gary Chapman.

Marzo

Punto del Catecismo 1703

Dotada de un alma “espiritual e inmortal”, la persona humana es la “única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma”. Desde su concepción está destinada a la bienaventuranza eterna”.

El rincón de las preguntas

Padrinos para los sacramentos
Cuando me confirmé, hace 63 años, tuvimos un padrino para todos los confirmandos. Sin embargo, cuando se confirmaron mis hijos, hubo un padrino para cada confirmando, que elegimos nosotros. Si no recuerdo mal, me parece que no hay límite de edad para ser padrino; sólo se requiere ser católico practicante. Recientemente, cuando se bautizó un nieto mío, hubo dos padrinos: uno católico y otro anglicano. ¿Podría decirme cuál es la reglamentación canónica vigente con respecto a los padrinos?
Con respecto al padrino de bautismo, el Código de Derecho Canónico aunque no lo exige estrictamente, sí lo recomienda vivamente. Dice: «En la medida de lo posible, a quien va a recibir el bautismo se le ha de dar un padrino cuya función es asistir en su iniciación cristiana al adulto que se bautiza y, juntamente con los padres, presentar al niño que va a recibir el bautismo y procurar que después lleve una vida cristiana congruente con el bautismo y cumpla fielmente las obl…

El rincón de la oración

Caminar hacia Jesucristo
En este artículo contemplamos el pasaje del Evangelio en que Jesús camina sobre las aguas. Metiéndonos en la escena –como si fuéramos un personaje más– comprenderemos que junto a Él se superan las dificultades, inseguridades y temores.


Varios miles de personas habían escuchado la predicación de Jesucristo y se habían saciado de los panes y los peces que Él les había proporcionado, con tal abundancia que incluso había sobrado una buena cantidad[1]. Es de suponer que el asombro se había apoderado de los apóstoles.
Con el asombro, les embargaba también la alegría. Una vez más habían experimentado la cercanía del Señor. Puede parecer que esta nueva experiencia no debería tener mayor importancia para quienes estaban ya habituados a convivir con Jesucristo. Pero qué pronto olvidamos los momentos en los que hemos palpado la presencia de Dios a nuestro lado; y por eso, cómo nos volvemos a sorprender y alegrar cuando la percibimos de nuevo.
Cuántas veces notamos con clarid…

Para toda la familia

Esta semana proponemos los siguientes puntos de mejora para vivir las virtudes en familia.
Piedad: Bendición de viaje: al iniciar un viaje en coche, en avión, en barco...
Que por la intercesión de Santa María  tengamos (tenga) un buen viaje:  que el Señor esté en nuestro (mi) camino,  y sus Ángeles nos (me) acompañen.

Virtud: obediencia: hacer lo que me pidan mis familiares.
Caridad: escuchar a los demás.